Miradas

Una, acuciante
la otra, negada, en el piso
hasta que no puede más y se eleva
la sostiene un instante de fuego.

Otra, curiosa, casi simpática
la una, furiosa hasta estallar y negarse,
de fuego y de revancha.

Una, altiva y orgullosa,
sabedora de su poder, triunfante.
La otra, dando la espalda,
negadora del placer.

Una, sorpresiva, buscada y encontrada,
la otra, confusa y nerviosa,
escondida, culpable por mentir.

Otra, triste y perdedora,
contemplando a la una,
desafiante, inquisitiva
interpelando recuerdos,
ambas diciendo adiós.

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