Sigo

Sigo sin poder discernir
qué es esto que pasa cuando no estás
cuando no estamos frente a frente
esos treinta días iguales
donde imagino
imaginamos
donde deseo
deseamos
donde recuerdo
recordamos.
Sigo sin poder procesar
esos momentos ardientes
juntos en cuerpo y mente
y quién sabe en alma.
Sigo saltando
de un estado a otro
del entusiasmo a la duda
del esplendor al interrogante
de la calma
de tu boca
a la turbulencia
de tus ojos
de la paz de tus brazos
a la inquietud
de tus manos
de la seguridad de tus besos
a la fragilidad
de tu presencia.

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