Un tren

Avanza lento
sobre las vías olvidadas por años.
Cada tanto tomo un tren,
me rememora el tiempo
en que era en sí una salida
un paseo familiar
ir, volver
y ver el verde.
Hoy tomo el tren,
como haciendo el viaje menos áspero,
más luz más sol
más aire,
menos ruido y más color.
Llevo un libro cuando voy,
compro otro
para volver con él.
Cortázar me lee sus poemas
con su erre arrastrada
-y así debe ser-
pero alrededor
no se contagia este clima
(señora, que ésta no es su oficina)
el celular no cesa en su omnipresencia
interrumpe toda concentración,
esa y la mía.
Tanto, que cierro el libro,
y abro la aplicación de notas
para escribir estas palabras.

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