Murió Vadinho

Era pura pasión, puro deseo.
Pura piel animal.
Murió Vadinho
una noche de carnaval.
Murió de excesos, húmedo de licor
sucio de vino.
Murió ávido de amantes,
insatisfecho.
En una mesa de póquer,
mientras doña Flor desmayaba
esperándolo,
derramó sus ansias
y mató sus sueños.
Murió sambando, en una esquina,
en la mano el pandeiro,
floja la corbata,
enredado el pelo.
Cayó muerto
de tanta vida.

vadinho

Dedicado a José Wilker, el actor que encarnó a Vadinho en la película “Doña Flor y sus dos maridos” basada en la novela de Jorge Amado. 

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