La herida

Todavía guardo la herida
que me hiciste al alejarte
al bloquearme de tu vida
de tus cosas
de tus fotos.
Todavía me duele ese día
y nunca poder hablar de eso
nunca más ser parte de ese mundo
interno.
Me dejaste afuera
de tu adentro
me dejaste acercarme,
pero lejos,
alrededor de tu cuerpo
de tus sentidos
en tu externo,
extremando sensaciones
sin jamás entrar
puertas adentro
sin volver a hacernos
confesiones,
aligerando las charlas
banalizando
nuestras almas.
Nuestras pieles se adentran
se derraman
generosamente
amorosamente se declaran.
Nuestras palabras,
en la superficie,
en silencio interrogan
nuestros ojos,
se estrechan fuerte
nuestras manos,
nuestros besos se brindan
hasta el extremo,
y sellan con más silencio
las heridas.

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